Teletransportación pentagramada

Tus cálidas notas se funden en la luz 
de aquella tarde de verano
y en el rumor de los pájaros 
que a la despreocupada juventud evocan.
La quietud de este lago se asemeja a la de aquel
en el que nos sumergíamos en la inconciencia.
La ternura de tus acordes me aísla
de la ácida adultez y sus frustraciones.
Tu canción circular adquiere nuevos tonos
como la segunda lectura de un libro querido.
Y cuando tu alter ego aparezca en mi jardín
con guitarra en mano y una sonrisa liviana
conoceré los infinitos caminos y elegiré aquel
en cual los sueños duren más que una partitura.