Letargo efímero de la búsqueda del otro lado.
Atrapada por lo concupiscible,liviana de dudas,
imprimí una matriz egocéntrica al sentido del hombre;
convirtiendo la introspección en un hurgar espiral.
Y entonces, tu sonrisa de luz y tus ojos genuinos,
despertaron el deseo primario de fundirme en la entrega.
Quiero perderme en el brillo de tus palabras, en tu sed
de laberintos, en tu noble abrazo, espada y escudo.
Tierna sensación la de ponerse en las manos de otro.